RED-S, hace unos años más conocido como “la triada de la mujer deportista”, es un trastorno que se caracteriza por la baja disponibilidad de energía en deportistas, afectando tanto a hombres como a mujeres, de una amplia gama de edades, pero es más comúnmente observado en adolescentes y adultos jóvenes. Este desequilibrio entre la ingesta de nutrientes y las necesidades del deporte y la condición física puede llevar a problemas de salud significativos.
RED-S se manifiesta a través de un deterioro en las funciones fisiológicas del atleta debido a la baja disponibilidad de energía. Esto puede afectar a la función menstrual, el metabolismo, la inmunidad, la salud ósea, la síntesis de proteínas y la función cardiovascular, además de otros sistemas. También se asocia con problemas psicológicos como síntomas depresivos, ansiedad, mala percepción corporal y dificultades para manejar el estrés y la presión.
La comunidad deportiva ha enfocado su atención en la salud mental de los deportistas de élite, con un aumento en la investigación y declaraciones de consenso sobre el tema (Mountjoy et al., 2023). En Consensus statement 2023 International Olympic Committee’s (IOC) consensus statement on Relative Energy Deficiency in Sport (REDs) se ha resaltado la importancia de comprender los factores psicológicos que contribuyen a los trastornos de la energía relativa en el deporte (RED) y sus consecuencias para la salud mental, aunque esto aún es menos conocido.
Estudios cualitativos han demostrado que la restricción de energía, ya sea intencionada o no, puede estar asociada a resultados aparentemente positivos a corto plazo, como mejoras en el rendimiento, sin embargo, estos resultados pueden dificultar que los atletas reconozcan los riesgos a largo plazo para su salud y rendimiento.
Los comportamientos alimentarios desordenados, los trastornos alimentarios y/o los RED son comunes entre ciertos grupos de atletas y pueden estar relacionados.
Los indicadores psicológicos de RED problemáticos incluyen alteraciones del estado de ánimo, restricción dietética cognitiva, impulso hacia la delgadez, problemas de sueño, tendencias perfeccionistas y más. Además, se han observado síntomas depresivos y trastornos afectivos, disminución del bienestar, dependencia al ejercicio y ansiedad relacionada con lesiones y recuperación.
Sin embargo, aún no se comprende completamente la dinámica de estos comportamientos según el género, el nivel de competición y las discapacidades físicas de los atletas, por eso es importante seguir investigando.
Diferentes factores pueden influir en su aparición, como la personalidad del deportista, la insatisfacción corporal debida a la presión que sienten por mantener el peso por motivos de rendimiento, el compromiso extremo por ganar medallas o ser los/las mejores, la especialización deportiva precoz, además de la existencia de deportes y algunas modalidades deportivas de riesgo.
La prevención primaria incluye abordar la falta de conciencia y conocimiento sobre las consecuencias de RED y la nutrición deportiva, tanto entre los y las atletas como su entorno.
La educación, la detección temprana y la validación de programas específicos son fundamentales para abordar los problemas de RED y salud mental en el deporte.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Mountjoy, M., Ackerman, K. E., Bailey, D. M., Burke, L. M., Constantini, N., Hackney, A. C., Heikura, I. A., Melin, A., Pensgaard, A. M., Stellingwerff, T., Sundgot-Borgen, J. K., Torstveit, M. K., Jacobsen, A. U., Verhagen, E., Budgett, R., Engebretsen, L., & Erdener, U. (2023). 2023 International Olympic Committee’s (IOC) consensus statement on Relative Energy Deficiency in Sport (REDs). British Journal of Sports Medicine, 57(17), 1073–1097. https://doi.org/10.1136/BJSPORTS-2023-106994




